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LOS SACRAMENTOS

Las fiestas cristianas hacen suceder realmente lo que celebran: esto es posible por medio de los sacramentos, y en los sacramentos se centran las fiestas cristianas. Los sacramentos son los signos sagrados o acciones (palabras y gestos) de la Iglesia, establecidos por Cristo, mediante los cuales el mismo Cristo sigue haciéndose presente verdaderamente entre nosotros y comunicándonos su gracia.

 

. Son signos pero eficaces.

El vivir de los hombres está absolutamente entretejido de signos: un semáforo, un apretón de manos… Un signo es algo concreto que significa y nos remite a otra realidad (rojo: prohibido pasar; apretón de manos: amistad), Los sacramentos son signos porque son realidades concretas que significan y nos remiten a otra realidad, la sobrenatural. Por ejemplo, echar agua sobre la cabeza de un niño y las palabras que se pronuncian son algo concreto que sobrepasa un simple echar agua y una mera fórmula. Porque los sacramentos son signos pero especiales. Son unos signos eficaces y no sólo simbólicos de manera que no sólo simbolizan las cosas, sino que realmente las realizan, crean una realidad nueva.

Pero esto no ocurre de un modo automático ni mágico. Los sacramentos son eficaces, pero es necesario acogerlos con fe para que su eficacia nos llegue. Porque los sacramentos, siendo siempre signos que causan lo que significan, son encuentros con el Señor, y todo encuentro supone el acuerdo de los dos que se encuentran: el Señor, si nosotros no queremos, no se une a nosotros.

 

. Son fuentes pero de vida.

En la vida de toda persona hay grandes momentos. Pues bien, en nuestra vida de fe, los sacramentos son nuestros grandes momentos. Porque en ellos Cristo sale a nuestro encuentro y se pone en comunicación íntima con nosotros mientras estamos viviendo nuestras situaciones humanas: mientras buscamos a Dios y el sentido de nuestra vida, cuando somos y nos sentimos culpables, cuando vivimos el amor, cuando sufrimos el dolor o la muerte que está próxima...

Pero, además de estar orientados a la vida, a nuestras vidas, los sacramentos son ellos mismos fuentes de vida ya que nos comunican la gracia o vida de Dios, ese estado de especial amistad-comunión con Él. 

sacramentos

La teología católica define sacramento como "signos eficaces, instituidos por Jesucristo, que transmiten la gracia".

En la Iglesia, se han celebrado los sacramentos, de una u otra forma, desde sus orígenes, pero es sólo a partir de la controversia de la Reforma cuando la iglesia Católica define su número en siete, mientras que Lutero y los reformadores pondrán el acento sólo en dos: el Bautismo y la Cena.