Según los evangelios Juan apareció bautizando en el Jordán, "iba vestido con pelo de camello y una correa de cuero a la cintura"
Se le llama el precursor por cuanto dijo "Detrás de mi viene aquel a quien no soy digno de atar la correa de la sandalia" a quien él mismo llamó "el Cordero de Dios"
Se le representa en el bautismo de Jesús. En solitario vestido como la descripción y los atributos del bautista (concha, río...) por lo general con un cordero al que apunta con la mano.